Mónica, en México, era presa del alcoholismo. Pero no era la única que sufría. Sus hijas pagaron los platos rotos por muchos años. Parecía que nada iba a alejarla de la botella, pero encontró el camino a la sobriedad donde menos se lo esperaba...
Tenemos las historias de dos personas de diferentes estratos económicos que estaban atrapadas por sus vicios. Después de pasar por momentos increibles de soledad y dolor claman a Dios para que las ayude....