Mónica, en México, era presa del alcoholismo. Pero no era la única que sufría. Sus hijas pagaron los platos rotos por muchos años. Parecía que nada iba a alejarla de la botella, pero encontró el camino a la sobriedad donde menos se lo esperaba...
A los cinco años, Guiselle Dimate afrontó el divorcio de sus padres. Esta situación marcó tanto su vida, que ella creció convencida de que haría cualquier cosa con tal de no repetir esa historia.
"De pronto fue la falta de mi padre, por eso ...