Esta no es una historia más. Es parte de mi pasado. Es recordar de dónde Dios me ha rescatado y lo que ha hecho con mi vida. Tú puedes experimentar ese poder de Dios que transforma. No importa cómo seas o hayas sido, Dios puede sanar tus heridas y limpiar tu corazón.
Elizabeth y Jaime vivieron por muchos años aferrados a la promesa que hicieron de vivir juntos hasta que la muerte los separara a pesar de las continuas peleas, pero nunca se imaginaron que vendría una peor crisis que pondría en riesgo no solo su ...